jueves, noviembre 27

GRACIAS MAESTROS

Yo tuve la inmensa suerte de ir al SEK Ciudalcampo, no sé si todos los que han pasado por este colegio piensan lo mismo que yo, pero me siento muy afortunada de que esas paredes verdes y vallas amarillas fueran el escenario y el paisaje de mi infancia. Allí crecí, sufrí, lloré, reí, me enamoré, me caí y me volví a levantar con las rodillas magulladas y el orgullo un poco perjudicado, allí hice amigos que lo serán siempre aunque no nos veamos nunca, porque compartimos tantas primeras veces, tantos descubrimientos, tantos recuerdos de los que no se borran nunca….

Y allí, sobre todo, aprendí. Aprendí  no solo a leer y escribir, las tablas de multiplicar y la de los elementos periódicos, las leyes de la Física (bueno, alguna que otra..),  la historia de España y cuatro palabras en latín… Aprendí también a pelear mis propias batallas, a enfrentarme a mis miedos, a superar pruebas y obstáculos (excepto el de terminar el cross,  correr nunca fue lo mio..), aprendí a pelear mis propias batallas, aprendí que no somos inmortales pero que juntos somos más fuertes, aprendí a pedir responsabilidades y a cumplir con mis obligaciones,  a ir decidiendo quien quería ser en la vida. Y lo hice gracias a muchas personas extraordinarias que de pequeña me parecían muy mayores pero que debían ser muy jóvenes y llenos de energía para lidiar con tanto niño y tanto grito, y que de mayor se convirtieron en asesores y consejeros primero, y en amigos después: mis maestros. Bueno, para nosotros siempre fueron “los profes”.


Porque mucho de lo que aprendí, no venía en los libros. Aprendí a ser responsable (y también que me gustaba mucho mandar) ayudando a Cuqui en 1º de EGB, aprendí a ser humilde y a tener siempre una palabra amable para los demás de Socorro y Petra, mis profes de religión (pobrecitas, si me vieran ahora!!), alimenté mi amor sin fin por la danza curtiéndome en mil festivales de la mano de Ana Maria y de Paula, descubrí que me apasionaba escribir con la señorita Pilar que animó mis primeras redacciones y leyó con paciencia mis primeros cuentos y poemas, pidiéndome siempre más. Recuerdo a todos mis profes de pequeña: nuestra querida Marisol, D. Isi, Adelaida, D. Luis… (no sé por qué ellos llevaban el Don delante y a ellas las llamábamos por el nombre…), sus motes, sus clases, las fotos de grupo de fin de curso…

Pero recuerdo, sobre todo, a los profes que me forjaron como persona en ese territorio inexplorado e inexplicable que es la adolescencia, en esa peligrosa y sutil frontera entre la infancia y la edad adulta cuando te debates entre el vértigo de lo que viene y las ganas de comerte el mundo a mordiscos, cuando te bebes la vida  a tragos como si no hubiera un mañana y todo te parece posible, cuando cada amor te parece el primero y el último y empiezas a trazar con mano más o menos firme tu propio mapa del mundo. Entre la complicidad y la disciplina, entre broncas y bromas, entre la confidencia, la rebeldía y el consejo, nos dieron los mimbres para nuestros cestos de adultos. Para mí, muchos fueron faro y guía, me empujaron hacia la independencia, me desafiaron a ser mejor, me retaron a superarme, supieron entender a veces aquellas emociones que ni yo misma entendía y canalizaron mis vocaciones y mis pasiones. Rodrigo me animo a leer más y mejor, me descubrió las “Memorias de Adriano” en traducción de Cortázar y gracias a él me empapé de Marguerite Yourcenar, de Unamuno, de Baroja..; Eugene nos trató por primera vez como adultos; Enrique se convirtió en confesor y amigo y nos brindó viajes inolvidables para descubrir la Historia del Arte en primera persona, donde entre coca-colas ( y alguna cerveza), cuadros y viejas iglesias se forjaron amistades inolvidables; Salvador y Serafín me obligaron a mejorar incluso en lo que peor se me daba, sin permitirme flojear, y Miguel, mi maestro, me enseñó en sus inolvidables clases de filosofía, casi todo lo demás, a pensar, a cuestionarme el mundo, a contemplar una verdad poliédrica y cambiante, un mundo puesto en contexto, unas verdades inmutables mutadas por el prisma de la época, las creencias, los valores, a debatir ya aceptar que la verdad tiene muchas caras… En aquellas clases de filosofía, llenas de preguntas, me convertí en una gran parte de lo que soy. Nunca he vuelto a sentir que se me abrían tantas posibilidades, que había tanto por aprender, tanto por descubrir… Nunca me he vuelto a sentir tan capaz y tan inspirada.

En un colegio enorme, yo nunca me sentí un ficha ni un número, nunca me perdí, mis profesores crearon puentes y mis amigos me tendieron la mano para irlos cruzando (aunque seamos cuarentones todos ya, yo les sigo viendo corriendo por los patios en pantalón corto detrás de un balón, leyendo El señor de los anillos (si, hijos, leíamos...) jugando a la goma y al balontiro, comiendo donuts de chocolate, y remangándonos la falda en los baños antes de salir al patio…).

Algunos, pocos ya (no Alex, se que te parece increíble porque me ves muy joven, pero tu profe de ciencias que tiene 28 años aproximadamente, no me dió clase a mi…), dan clase ahora a mis hijos, y espero que dejen en ellos la misma huella o que, por lo menos, les despierten la curiosidad por aprender, que estén ahí para ellos cuando sientan que nosotros no lo estamos, que les guien, que les anclan con buenos valores y les den alas para volar.


Hoy es dia de dar gracias y además es el Dia del Maestro, asi que, gracias profes, de todo corazón. 

viernes, noviembre 21

LA DE COSAS QUE PASAN EL 20 DE NOVIEMBRE....



Hay toda una serie de eventos, más o menos señalados que suceden en 20 de noviembre... Para mí, realmente sólo cuentan dos: un 20 de noviembre nació mi padre y un 20 de noviembre entré en casa con mi hijo por primera vez.... Lo de Franco, las elecciones y la muerte de la Duquesa de Alba son apenas anécdotas ...
Nos bastó una sola mirada para saber que estábamos hechos el uno para el otro, nos bastó un solo abrazo cálido para atar el nudo de dos lazos que nos une para siempre. Lo supe con sólo mirarte, en el momento que abriste los ojos te tatuaste a fuego en mi corazón,  nada más rozar tu mano, supe que mi vida había cambiado para siempre y para mejor. 

En un día como ayer hace 11 años tocábamos tierra en el Adolfo Suarez (antes Barajas) después de un viaje accidentado en el que, por este orden, casi nos arrestan por contrabando de obras de arte, casi reducimos por la fuerza a un par de turistas confundiéndoles con terroristas islamistas, casi me estalla un tímpano por una infección de oído y casi acabas con la santa paciencia del santo de tu abuelo con tus paseos arriba y abajo por el pasillo del avión. 

Traíamos en los brazos un sueño hecho realidad, un soplo de vida, un torbellino embotellado en un cuerpo de niño, un pedazo de cielo cristalizado en tus ojo de lobo (como dice mi amiga Cristina) que lo miraban todo con curiosidad infinita. Te traiamos a ti, pequeño cosaco, amor de mi vida. 

Mucho antes de que intuyéramos que habría una princesa kazaja en la familia, y desde luego, sin la menor sospecha de que años después un pequeño milagro llegaría a nuestra vida, ahí estábamos, felices y agotados, sin manual de instrucciones, aterrados de nuestra nueva responsabilidad, pero felices, sin creernos del todo que ya habíamos dejado atrás la burocracia, los obstáculos, los miedos, la disciplina soviética, el olor a desinfectante del orfanato, los años de espera; allí estábamos agarrándote muy fuerte como un pequeño paquete de contrabando (en parte porque te escapabas a la minima oportunidad, cosaco, y nos daba pánico perderte, y, en parte, porque no queríamos separarnos de ti ni un segundo).

Alli nos esperaba tu tia Belén, un oso de peluche de enorme que presidió tu habitación durante meses, y una nueva vida llena de emociones. Un día como ayer hace 11 años marcó el inicio de la aventura más apasionante de nuestra vida, la de verte crecer, la de aprender a tu lado, la de ser tus padres. 

Mucho han cambiado las cosas en estos años, Alex, en todos los sentidos. Ya eres un casi-adolescente, un zangano en edad del pavo, que sigue sin parar quieto un minuto, un joven a veces educado y a veces insoportable, todavia inocente, que revoluciona el mundo por donde pasa.  Pero para mi, sigues siendo mi niño, el amor de mi vida, que me conquistó con una sola mirada. 

Gracias por 11 de años de amor, de locura, de risas, de gritos, de broncas, de sustos, de alegrias, de magia... gracias por 11 años de ti.

domingo, octubre 5

YO CREO EN LAS HADAS

Ayer le contamos a Alex algunas cosas sobre el Ratón Perez, Santa Claus y los Reyes Magos que ningún niño quiere saber, aunque las sepa. 

Despues de años de creer juntos en las hadas, en los cuentos, en la magia, de mantener a toda costa la ilusión, de poner dientes bajo las almohadas, de buscar duendes de Santa en el jardín, de decir en voz alta "yo creo en las hadas, yo creo, si creo..." mientras leemos Peter Pan y de reirnos de los niños que no creen....¿Debíamos haber esperado más?, ¿hay que poner un limite a la ilusión...?

Alex habla poco en estos casos, cuando le hablas de algún tema serio, pero puedes ver la maquinaria funcionando por dentro. Podía ver como para Alex esto si que es un escándalo de inmensa magnitud y no el caso Noos. Ríete de lo de Pujol, ¡¡¡¡años entero sus familia entera ha mantenido un entramado de engaños e ilsiones que ahora mismo se desmoronaba antes sus ojos!!!. Según avanzaba la conversación se iba dando cuenta de más cosas, no ha sido sólo su familia, su mirada decía: !!!!es que encima es una estafa a nivel mundial!!!. Pero si hemos seguido la ruta de Santa a través de la pagina de la NASA todas las navidades, pero si cuando volviamos de cenar en casa de Abu milagrosamente ya estaban en casa nuestros regalos, pero si el Ratón Perez me dejó una nota firmada aquella vez que se me perdió el diente......

Y después vinieron las preguntas, el tratar de encajar las piezas de algo que hasta hacia unos minutos era inconcebible. Mi niño, ¡vaya año te estamos dando, hijo!, te estamos haciendo adulto de un plumazo...

Ahora que es tan aficionado a internet, a los chats y al wassup (con 12 años ya casi ha llegado tarde a todo eso, sus compañeros tienen movil desde los 9 años), me lo estaba imaginando creando un blog tipo wikileaks del SEk Cuidalcampo para destapar el escándalo con titulares del tipo " Padres por fin confiesan, descubierta una trama de engaño a la infancia a nivel mundial"o algo parecido......

Le hemos preguntado si alguien se lo había dicho ya.

- Si, me lo habían dicho, pero me lo había creído...

Le ha faltado decir "teníais que venir vosotros con el jarro de agua fría...". Vamos, para que no te fíes ni de tu padre...

Yo áun recuerdo cuando me lo contaron a mi, en el baño de mi casa, una noche mientras mis padres se arreglaban para salir. Me lo habian dicho en el cole y no quería creerlo, se lo conté a mi madre profundamente indignada de que pudiera haber niños tan tontos y descreidos.  Y entonces me lo dijeron. Recuerdo la decpeción, ese momento de incredulidad, de "no puede ser", esa sucesión de imágenes de todas las navidades pasadas, la magia, los nervios de la noche anterior, la carta escrita con tanto cuidado, las visitas al Paje real para entregarla, las horas pasadas ante la enorma ventana de mi habitación para ver si divisaba la estrella que guiaba a los Reyes hasta mi salón, la Cabalgata.....Y asi, de pronto, mi infancia dejó de serlo un poquito, algún hada murió seguro porque perdí la fé durante unos minutos y, ahí estaba yo, sin creer creyéndolo.

Esa Navidad me convertí en Rey Mago, para los hijos de mi madrina que vivían en el piso de abajo. De pronto me encontré en mitad de la noche tomando chocolate con roscón, rodeada de adultos que susurruban y se movían con sigilo mientras colocábamos bajo el árbol los regalos que mi s primos encontrarían al levantarse. Y entendí que ahora me tocaba a mi mantener la llama viva. 

Jamás dejé de abrir ventanas en mi calendario de Adviento, ni de mirar por la ventana en Nochebuena y cuando llegó Alex, y los pequeños despues,  volví a vivir toda la magia de la ilusión a través de sus ojos.

Espero que Alex entienda que no le hemos roto la ilusión, que solo le hemos pasado el testigo, que ahora tambien está en sus manos mantener vivos a Santa, a los Reyes al Ratón Perez, al hada de los dientes, a Campanita, a los dragones de Nico... Las cosas existen mientras creemos en ellas. Como Alex ha creído durante tanto tiempo espero que ahora sea capaz de hacer que sus hermanos sigan creyendo, de alimentar la leyenda. Y de no perder nunca la capacidad de creer como un niño.

El mundo sería un lugar muy oscuro sin ilusión, Alex. Solo si los niñ cuando crezcan. Si sólo creyéramos en las cosas que podemos tocar, en lo que conocemos, si no fueramos capaces de seguir manteniendo ese pequeño cuarto en nuestro interior donde habita el niño que fuimos, estoy convencida de que no habría inventores, creadores o soñadores que transforman el mundo.

Si has creido en los Reyes con tanto empeño, espero que puedas creer siempre en tí, en tus sueños, espero que puedas creer que nada es imposible, que hay muchas
cosas que no podemos ver pero que nos mueven con más fuerza, con más pasión y con más determinación que aquello que vemos. Siempre podemos elegir en que queremos creer.



domingo, julio 20

Not a good day

A veces la vida te lleva por donde no quisieras, a veces no puedes explicar lo que te pasa por dentro, a veces solo puedes ser fiel a ti misma aunque eso hiera a los que mas quieres, a veces sabes que has fallado a los que mas te importan, a veces tienes que pensar que algun dia entenderan y perdonaran aunque hoy no lo parezca.

Pero hoy solo duele, hoy solo puedo pedir perdon, abrazaros fuerte, intentar protegeros, cogeros de la mano y rezar para que todo salga bien, aunque os haya hecho crecer mas deprisa, aunque os haya decepcionado, aunque os haya hecho llorar. Sois mi vida, hijos, y eso no va a cambiar nunca.

domingo, junio 8

EXPECTATIVAS

Ya tengo asumido que si me tocara examinarme de selectividad hoy, igual no llegaba ni al suficiente raspado, que para los deberes de Mates pasado cuarto de Primaria mi hijo lo tiene crudo conmigo, (no veo el momento de que empiece con Filosofía o Historia del Arte pere creo que antes nos vamos a tener que enfrentar con mi bestia negra, la Física...). Ya he explicado que para las Manualidades, tampoco se puee contar mucho conmigo, soy de idea fácil y ejecución más que deficiente, y además, saca lo peor que hay en mí, maldigo, insulto y suelto todo tipo de barbaridades poco edificantes en cuanto se me pega mal la cinta de doble cara o se me tuerce el palito... Todo esto ya lo tengo asumido pero esta semana me han lanzado un nuevo reto: el moño de ballet.

Yo hice ballet toda mi infancia pero no tengo recuerdo alguno de quien me hacía los moños, supongo que mi madre, y desde luego, nunca aprendí a hacerlos. Una página entera de instrucciones me han mandado sobre cómo debía ser el moño, y mi hija, que como poco debe ser obsesiva-compulsiva, no perdona ni una especificación: moño bajo, sin raya, todo el pelo recogido, gomas y horquillas negras, ni un pelo suelto, con redecilla....

- Uff, Katie, yo no se si voy a saber hacer esto, ¿no te lo pueden hacer en el cole?
- NOOOO - aulla mi hija en modo Sarah Bernhardt - No, ha dicho que mi profe que lo tienen que haceer las madres, hay que llevarlo hecho por la mañana, ¡lo tienes que hacer tú!

No hemos metido en youtube y hemos visto varios tutoriales, gente haciendo cosas rarísimas con un calcetín roto, moño italiano, moño deshecho, moño Gwyneth Paltrow recogiendo el oscar... hay que ver estas niñas americanas que maña se dan para el pelo....

- ¿Lo ves?, es muy fácil....yo se pero no me lo puedo hacer a mi misma.... - dice mi niña con mirada acusadora
- Ya sabes que yo soy muy torpe para esto, cariño
- Si, ya lo se.. - contesta mi hija con resignación

A grandes males, grandes remedios. Me he escapado un poco antes de la oficina y me he ido a Claire´s a hacer un cursillo intensivo. Como me han visto venir me han vendido hasta la última horquilla: el donut en dos tamaños y dos colores por si acaso, la redecilla, las horquillas rectas, de moño y de clip, un scrunchy, gomas sencillas.... Eso si, me han explicado muy amablemente que hasta las niñas de 10 años se lo saben hacer solas y que hay que ser MUY torpe para no ser capaz de hacer un moño con todo lo que me llevo. 

Hemos hecho algunas pruebas y, hombre, más o menos torcido, hemos conseguido un moño. 

Y, por fin, la mañana de la representación, armada con todo el surtido de pelo de Claire´s, dos botes de laca y uno de gomina, nos hemos puesto manos a la obra. 

- No te preocupes, mami, le he dicho a la profe que eres muy torpe y que igual me lo tenía que arreglar ella luego - dice Katie comprensiva, cogiéndome la mano.
- Gracias, mi amor....

Media hora despues, y con alguna maldición gitana por medio a mis amigas de Claire´s, ahí se ha ido mi bailarina, con su moño grapado a la cabeza con seiscientas horquillas (menos mal que la redecilla lo tapa todo) a darlo todo en el escenario. El festival de ballet ha sido maravilloso (gracias a la Fundación Victor Ullate, que coordina las clases del colegio) y mi hija ha disfrutado sobre las tablas como en su vida, está claro que tiene madera de artista (temperamento tambien). Después de la función, ha venido corriendo a abrazarme. 

- Mami, ha dicho la profe que el moño estaba perfecto - dice orgullosa

Prueba superada. ¿Cuántas más ocasiones tendremos de superar (o no) las expectativas de nuestros hijos....?

martes, mayo 13

DIA DE INSPIRACION

Hay días en que uno se da cuenta de la suerte que tiene, suerte de tener un trabajo, pero no uno cualquiera sino un trabajo que te apasiona, con un equipo del que aprendes cada día, con compañeros que te inspiran a hacerlo cada día un poco mejor, con los que compartir el estres, los mil problemas del día a día, es casi un placer, en una empresa que, con sus carencias y sus áreas de mejora como todas, apuesta por las personas, permite la discusión, que se arriesga al debate y la polémica, que promueve el feedback.. .

Hay días en los que se te hace un poco menos cuesta arriba dedicar tantas horas al trabajo, a desafiarte personalmente para avanzar profesionalmente, fijarte nuevos límites, perderte tantos minutos irrepetibles de la vida de tus hijos; días en los que sientes orgullosa de estar donde estás.

Por suerte, yo he tenido varios de esos, y hoy ha sido, sin duda, uno de ellos. 

Un día dedicado a hablar de conciliación, de talento, de desarrollo, de liderazgo femenino y masculino porque ambos son parte del problema y de la solución, a escuchar ponencias inspiradoras, a abrir debates, a valorar posibilidades, a discutir los avances en esto del equilibrio entre la vida personal (sea con hijos o sin ellos) y la profesional, de compartir los retos a los que nos enfrentamos las mujeres trabajadoras y de evaluar si son más o menos los obstáculos y los sacrificios que hacemos nosotras frente a los que hacen ellos, de entender que nos hace diferentes y en que somos absolutamente iguales, de trabajar para replantearte tus prioridades y tus herramientas para llegar hasta donde quieras, porque solo cada uno podemos y debemos ponernos la meta. El éxito depende de tus valores, de tus prioridades, del momento en el que estés y de tus expectativas.

Trabajar en los tiempos que corren es ya una suerte, hacerlo como lo hago yo es un privilegio y un lujo. Pero es también una necesidad para ser autosuficiente, para regir tu vida, para decidir tu destino, para tener opciones.

Ojalá que el techo de cristal le suene a mi hija a pelicula de Disney porque nunca haya tenido que romperlo, que encontremos nuevas fórmulas para que no viva con la continua sensación de que está decepcionando a sus hijos, que no sienta la presión de tener que hacerlo todo y todo bien, ojalá inventemos técnicas, horarios, costumbres, reglas y herramientas que permitan a nuestros hijos y nietos equilibrar mejor su desarrollo profesional con el disfrute de la vida, de su familia, de sus aficiones, de todo lo que nos hace crecer como personas y que a la vez nos alimenta para seguir aportando como profesionales. De momento, no hemos encontrado la receta pero hoy hemos brindado por seguir buscándola, por poner el tema sobre la mesa, por acercar posturas, por descubrir que estamos dispuestos a sacrificar y que es para cada uno de nosotros el éxito.

La mayor riqueza de las empresas son las personas que las forman. Cuidemos a las personas, desarrollemos los talentos, eduquemos a las nuevas generaciones en la cultura del esfuerzo, del compromiso, de la igualdad, de la responsabilidad y quizá asi todos, empresas y personas, tendremos más éxito. 

Gracias a todos los que me habéis inspirado hoy.



martes, abril 15

LA EXPLICACIÓN

Este fin de semana hemos tenido fiesta de pijamas, bueno, en petit comite, porque eran sólo Katie, una amiga y Nico. Pero el programa de la tarde-noche era de lo más completo. Mi prince, organizada hasta el borde de lo maniático, ha pasado una semana escribiendo una lista de todas las actividades a realizar, que incluían desde la cocina hasta el maquillaje, pasando por manualidades varias. Ya se sabe que este tipo de eventos requieren mucha preparación.

Tras una larga semana de nervios, por fin llegó el sábado pero, oh desdicha, la esperada amiga llega tarde. Despues de 3 horas de ¿cuánto queda?, llegan por fin las cinco y el timbre no suena. Cinco y diez, cinco y cuarto.... nada.... No creo que ni Margarita Xirgu ni Sarah Bernhardt en toda su grandeza fueran jamás capaces de representar sobre un escenario todo el abanico de sentimientos humanos desde la preocupación a la conjoga y desde la angustia a la desesperación más absoluta como mi princesa esta tarde de sábado. ¡ Qué actuación!

- No viene, mami.... No viene. - gimotea mi pequeña angustiada- No nos va a dar tiempo a hacer todo lo de la lista.... ¿y si no viene...?. Llama a su madre, por favor, dile que venga ya..... No aguanto.... Nos tienes que dejar acostarnos más tarde, hay que hacer todo lo de la lista...... ¿Por qué no viene....?. Llama otra vez, manda un mensaje....

Tras más de una hora de sufrimiento y SMS, por fin suena el timbre.... Puntualidad española. El cielo se abre, mi niña ve la luz, agarra a su amiga y se pierden por el pasillo dispuestas a empezar a tachar actividades de la famosa lista.

Las actividades son colectivas y además requieren público, asi que nos ponemos a ello y en tres horas conseguimos ir marcando una detrás de otra: hacer cupcakes, maquillaje y peluqueria, elegir pijama, bailar Katy Perry y gangnam style, hacer nuestra propia pizza, jugar a la wii, desfile de moda (que tiemble Kate Moss, estas niñas pisan fuerte), contar secretos de chicas y cantar canciones de Parchis.... Si, los Parchis, chis, chis de toda la vida, los de mi época.... eso si que es un revival. La miga de Katie está por Tino, la ficha roja. ya entiende que Tino ahora tiene la edad de su padre (o sea, la mia) pero no parece importarle. El Tino de La guerra de los niños la tiene fascinada y nos cantamos todo el repertorio... qué tiempos aquellos

Pero el mejor momento de la noche llega a la hora de cenar, cuando nos sentamos a comer las deliciosas pizzas que hemos preparado con nuestras propias manos. 

- Mmmm, que rica nos ha salido... ¿Katie es adoptada? - pregunta la amiga de mi hija sin solución de continuidad. Katie ni pestañea
- Si, es adoptada
- ¿Y por que no la quería su mamá...?

Siento un pellizco en la boca del estómago y como si el tiempo se parase de pronto, Nico nos mira queriendo entender. Hablamos del tema con normalidad pero estas preguntas asi a bocajarro.... Miro a Katie de reojo, intentando no darle importancia. LA pregunta, la que Katie no nos ha hecho hasta ahora abiertamente flota en el aire. Seguro que es cuestión de segundos pero a mi me parecen horas

- Si la quería pero .. - empiezo a decir
- Te he dicho un montón de veces que si que me quería, que me quería mucho pero no me podía cuidar y quería que tuviera una familia.. - responde tranquilamente y con total convencimiento mi princesa
- Ah si, y que vosotros la queríais muchisimo
- La buscamos por todo el mundo - continuo yo
- Y me encontraron en Kakajstan. Y ya te he contado que hacía muchisimo frio cuando fueron a buscarme, ¿verdad mami?. Hacía tanto frio que a mi madre se le congelaban las pestañas ¿a que si?

Y asi, sin más, seguimos la conversación sobre el frío feroz de Astana, derivamos hacia Frozen y acabamos hablando de Tino de Parchís, sin dramas, con total naturalidad. Mi hija, mi tesoro kazajo me ha dado de nuevo una lección de aplomo y madurez.

No sé que vendrá más adelante, que preguntas le surgirán a esta niña inteligente, fuerte y valiente pero hoy, nuestra hija me ha demostrado que es feliz, sabe que tiene una familia que la adora y que jamás va a fallarle, sabe que es querida, sabe de donde viene y el camino que la ha traído hasta aquí, y sabe que estamos juntos para siempre.

Mientras se preparan para el desfile de moda  a ritmo de JLo, le mando un mensaje a mi marido, que está en Londres trabajando: "Nuestra hija es feliz. Debemos estar haciendo las cosas medio bien".



sábado, abril 5

COMER Y CRECER

Nico se me está haciendo mayor, habla como un ministro (bueno, bastante mejor que cualquier  ministro que yo haya visto, la verdad), ya sabe ponerse su uniforme por las mañanas y se ducha solo bajo supervisión. Ahora le ha dado porque quiere aprender chino. Lleva dos semanas haciendo campaña, en el colegio nos dicen que como es tan listo y habla tanto, no le vale con correr detras de un balón o jugar al pilla pilla, que necesita estímulos más intelectuales... Vamos, que nos ha salido otro talento... El dia que en vez de pelarse se junten a pensar los tres y combinen su imaginación y su talento, ¡que tiemble el mundo!.

Pero está creciendo muy rápido.

Algunas noches, mientras le ayudo con la cena, le digo:

- Ay, Nico, cariño, no crezcas más por favor
- Es que como mucho, mami. Como tanto que yo creo que cuando sea mi cumple de 5 años, no voy a cumplir 5, voy a cumplir seis o siete o no se cuantos
- Pero no quiero que te hagas mayor tan rápido....
- Pues no me des tanto de comer
- Pero entonces vas a pasar hambre...
- Ah, claro, entonces no
- Te vas a hacer grande como Alex, un loquito con patas largas y me vas a llamar pesada.. y anticuada.. - los adjetivos favoritos de mi preadolescente para referirse a mi ultimamente
- No, mami, te llamaré mami, y mamita - dice mi pequeñito mientras me acaricia la mano y me da besitos
- No crezcas, Nico
- A ver, mami, yo no le puedo decir a mi celebro que no crezca
- Pues que pena - digo mientras contengo la risa
- Pero, mira mami, si ya te he dicho un montón de veces que te voy a querer igual cuando sea mayor y que te voy a dar besitos y abrazos.... no te preocupes...

Ojalá Nico, ojalá me sigas dando besitos y abrazos cuando te hagas mayor, pero ya no podré cogerte en brazos y achucharte mientras te hago cosquillas, tan pequeñajo, tan perfecto, con tu risa de cántaro y tus dientecitos pequeños, ya no inventarás palabras maravillosas como escantofrio, lavavaginas, buscanada o espertaculo, ya no podré acunarte en el sillón, ni esconder tu manita en la mia para mantenerte seguro a mi lado, ya no me contarás esas historias larguísimas cuajadas de palabras que un niño de casi cinco años no suele usar, ni haremos peleas de cosquillas, ni te echarás corriendo a mis brazos cuando me veas aparecer (aunque se que es sólo para ver si te he traido un huevo Kinder...).

Veros crecer es lo más bonito y lo más dificil que he hecho nunca. No comas tanto, a ver si creces un poco más despacito.

sábado, marzo 8

LENGUAJE SENSIBLE


Venía oyendo un interesante reportaje en la radio ayer con motivo del Dia de la Mujer trabajadora sobre como Cruz Roja está desarrollando una actividad alertando sobre los vicios y malicias del lenguaje, en concreto, sobre como el lenguaje patriarcal y machista influye en el rol y la visión de la mujer en la sociedad. Creo que poca gente podria acusarme de ser machista o de no defender a capa y espada  los derechos de la mujer pero con todos los respetos, la mitad de lo que escuché me pareció una gilipollez.
Tenemos un idioma maravilloso, rico y lleno de matices, un idioma que se declina en número y también en género. Los anglosajones no tienen este problema ya que en la mayoria de los casos sus nombres son neutros. Seguro que los convencionalismos de nuestro idioma derivan de otras épocas, no niego que de tiempos patriarcales, pero de ahí a tener que multiplicar por dos nombres, pronombres y adjetivos  para no herir sensibilidades, creo que hay un trecho.
¿Estoy inculcando valores machistas a mis hijos e hija cuando digo en genérico: “HIJOS, os quiero”?, ¿se siente mi hija discriminada, vulnerada en sus derechos fundamentales cuando aseguro “ os quiero a TODOS por igual?, ¿no debería darse por aludida cuando grito enfurecida “apagad TODOS el ipad y a la cama”?. ¿Pensará todo el mundo que minusvaloro o directamente ignoro a mi princesa cuando me preguntan por mi familia y comento “los NIÑOS están fenomenal, muy mayores y guapísimOS”?.
Amo la lengua castellana, se que las palabras definen, nombran, hieren, animan, distinguen, etiquetan, comparan, denotan, consuelan, elevan, desprecian, enamoran y destruyen. Se que las palabras pueden usarse como el peor de los látigos o el más curativo de los bálsamos. No menosprecio ni su impacto, ni su importancia. Pero pongamos las cosas en su justa medida, hagamos evolucionar el lenguaje al ritmo de los tiempos pero también del sentido común.
Antes de destrozar el lenguaje, cambiemos las actitudes, las connotaciones, los prejuicios, ya que si no seguiremos siendo perfectamente capaces de encontrar nuevas palabras y expresiones que excluyan, discriminen y menosprecien aunque las declinemos en ambos géneros.
Estamos llegando a un extremo en el que un equipo de futbol femenino acabará siendo una equipa. Si los pájaros son macho, ¿ya no se les puede decir las aves?. ¿Un delfín hembra será ahora delfina?, y una ardilla macho será un ardillo?.
Pero por si acaso mi actitud está condicionando a mis hijos e hija hacia valores y actitudes contrarias al apoyo a la diversidad de género o mi escepticismo respecto al lenguaje sensibilizado hacia la defensa de la mujer está perpetuando actitudes machistas, diré para la posteridad que amo a todos mis hijos y toda mi hija por igual, que los dos y la una son guapos y guapa a rabiar, que todos y toda alegran cada uno de los días de mi vida con su sonrisa, que espero que se conviertan en hombres y mujer de provecho y en bellísimas y bellísimos personas y personos.(¿o persona se puede decir?, ¿no es femenino y por tanto excluyente de los varones?)
Y, por supuesto y a pesar de las limitaciones y vicios del lenguaje, no dejaré de repetirle ni un solo día a mi hija que no existe limite ni barrera en el mundo que le impida hacer aquello con lo que sueña, que tiene dentro de ella la fuerza y la capacidad de luchar por lo que quiere y por aquello en lo cree, de no conformarse, de demostrar lo que vale, de ser la mejor versión de si misma y de cambiar el mundo, si eso la hace feliz. Es decir, lo mismo que le digo a sus hermanos.
Feliz Dia de la Mujer Trabajadora.

miércoles, febrero 19

DEFINICIÓN DE VERBOS

No ha sonado el despertador y me han despertado los gritos de Nico peleando con su hermano por el escalón del baño; antes venían a meterse un ratito en nuestra cama, bien achuchados, antes de ir al cole, ahora se levantan, se visten solos y se van a desayunar con el Ipad. Hemos ganado en autonomía personal pero hemos perdido mucho en ternura matutina....

Katie no me ha dejado peinarla porque se había rizado el pelo haciéndose trenzas antes de acostarse y no quería que se le deshicieran.

Le he tenido que hacer tres tostadas a Nico porque no acertábamos con la mermelada que le gusta: la amarilla, mami.. no , esta no es, la de Elena....esta tampoco, la del bote pequeño....Nico, hijo ¡esto es miel!....Uy, perdona, mami, (sonrisa con dientecitos de ratón), quería decir miel....Le he pegado cuatro besos en la cara pringosa y casi me lo como yo a él.

Me he peleado tres veces con Alex, porque una vez más no ha hecho los deberes de lectura, no hay forma de que lea este muchacho, como me habrá salido tan poco lector con la cantidad de libros, comics y cuentos que le rodean desde pequeño. Sus compañeros ya leen "Los juegos del hambre" y otros libros muy raros, (al parecer ya nadie lee "La historia interminable", ese gran clásico de "mis tiempos") pero Alex está todavía con comics y Geronimo Stilton....y con el Ipad... cuanto daño ha hecho Steve Jobs a los juegos reunidos y a los grandes libros...

Le he tomado la lección a Alex desde la ducha, Nico no me ha dejado vestirle porque ya se viste solo pero hay que mirarle y aplaudirle cada paso, si te despistas, se pone a jugar y te lo encuentras cinco minutos antes de tener que salir disparados al autobus en calzoncillos con sus Legos. Le he ido supervisando a la vez que me arreglaba, me pinto un ojo, salgo y le ayudo con la camisa, me pongo el colorete, salgo y le pongo los calcetines...

¡Jo y lo que sigue...! ¡Las 8 y veinte!. Gritos, ordenes, ¡Alex, lávate la cara!, ¡Nico, los zapatos...!..A Katie no hay que decirle nada porque cinco minutos antes de la hora, ya está lavada, peinada, con el abrigo y la bufanda puesto y, normalmente, con un regalito u obra de arte que ha preparado para algún profesor o compañera.....

Así he salido yo de casa,  con un calcetín de cada color (menos mal que llevo botas), sin mascara de pestañas, sin corrector de ojeras (que mira que me hacía falta hoy...) y con una pantalón que me está cortando por la mitad.

El examen de Alex es de Lengua, definición de verbos y los adverbios, le he ido haciendo las últimas preguntas en el paso de cebra cruzando hacia el autobus.. ..

A ver, Alex, define "CONCILIAR".


martes, diciembre 31

PRIMERA NOCHE, AÑO CERO


Odio la Nochevieja. Será porque me recuerda que ha pasado un año más, que mis niños ya son un poco menos niños, que yo soy un poco más vieja, porque me recuerda todos los propósitos incumplidos, las ideas no realizadas, los sueños que nunca fueron, porque me recuerda a los que ya no están, los que ya no se sientan a nustra mesa, los que se fueron, los que nunca llegaron, los que están lejos, los que añoramos, los que fuimos en otras Nocheviejas. En Nochevieja las ausencias se agrandan, las distancias se notan, las añoranzas se desperezan.

Recuerdo pocas Nocheviejas en las que lo haya pasado bien, muchos nervios, muchos preparativos, mucho tráfico, muchas esperanzas para muy poco resultado. Quitando la empanadilla de Martes y Trece y algún momento inolvidable de Tip y Coll, solo me vienen a la memoria tres o cuatro Nocheviejas realmente memorables. Y otras cuatro inolvidables,  por distintas razones: l aprimera sin mis abuelos, la primera como madre con mi cosaco en brazos, aquella en la que Katie debía haber llegado y no llegó y la que Nico crecía dentro de mí. 

Pero mi favorita será siempre la Nochevieja que nunca existió, la Nochevieja ficticia de "Los 80 son nuestros", tantas veces representada en nuestro escenario original del CEU, esa Nochevieja de amor, amistad y sangre, esa verdadera fiesta que tanto nos marcó. 

Pero haciendo un esfuerzo para vencer mi odio cerval a las Nocheviejas, voy a dar gracias por todo lo bueno que hemos vivido este año, por los amigos que han vuelto, por las amigas que se han curado, por los millones de instantes compartidos en familia, por la felicidad con que mis hijos acaban este año, por todos los que seguimos aqui dando guerra, por el trabajo bien hecho, por las risas en equipo, por la magia, por los besos de los que quiero.

Es Nochevieja, la úlima noche de lo que fuimos, la primera noche del Año Cero, como decía un amigo mio, el año en que todo está por hacer, en que todo es posible, en el que volvemos a reinventarnos, en el que tenemos otra oportunidad de hacer lo que dejamos en el camino, de soñar nuevos sueños, de librar otras batallas y de reir lo que no hemos reído.

Que 2014 traiga un arco iris debajo del brazo, ideas frescas, proyectos nuevos, amigos de los buenos, momentos inolvidables, experiencias únicas, lágrimas de risa, abrazos sin tregua, salud para todos,   un puñado de locuras y un surtido de sueños. Lo mejor está por llegar.

!!!!Feliz Año Nuevo a todos¡¡¡¡


miércoles, diciembre 25

Más Navidad

Confirmado. Me estoy haciendo mayor. Dos de cada tres frases que digo ultimamente empiezan con "en mis tiempos" o "cuando yo era pequeña". 

Pero es que cuando yo era pequeña, las Navidades eran, no se, más Navidades que ahora. 

Llevo dos dias consultando la programación para ver si puedo ver alguna maravillosa película navideña con mi hijo mayor. El dia 23 podíamos elegir entre "Transfomers", clásico navideño donde los haya, "Buscando a Nemo", que, hombre, no es la más navideña de las películas Disney, o Master Chef Junior, un programa muy educativo para ver con los niños que empieza a la bonita hora de las 22.15 y termina pasada la medianoche. Hoy, 25 de diciembre es aún mejor, entre las docenas de canales que pueblan nuestra televisión encuentro "En el nombre del padre", ¿que hay más navideño que una peli sobre el IRA?, "Cómo entrenar a tu dragón", "Sin perdón", y "El planeta de los simios". Vamos, que te entran ganas de tragarte la zambomba y cortarte las venas con el cuchillo del turrón.

Y digo yo que en mis tiempos, en Navidad ponían películas como "Que bello es vivir", "Milagro en la calle 42", "Juan Nadie", " La gran familia", "Cuento de Navidad", alguna versión del Casacanueces... que estarán muy vistas pero te llenan de espiritu navideño, de amor por la familia, de esperanza por el futuro, de la ilusión de la infancia por descubrir los regalos bajo el árbol; ¿no parece más Nochebuena cuando has visto a la hora de la siesta a James Stewart darse cuenta de lo hermosa que es la vida, a Natalie Wood descubriendo el bastón de Santa Claus en la casa que le había pedido en su carta o a Chencho perdiéndose en la Plaza Mayor....?. Hay tradiciones que aunque sean "de mis tempos", que a mis hijos les suena como a la Prehistoria, no debieran perderse. Pues ni pagando en el Videoclub de ONO he conseguido ver alguno de estos clásicos. Ya se que Love Actually y The holiday las pusieron hace unos días, pero, la verdad, no entiendo muy bien en manos de que personas retorcidas dejan la programación en estas fechas.....¿Transformers?......hombre, un poquito de por favor...

Y mi Navidad, a pesar de mis niños y sus caras a las 6 de la mañana (si, a las seis) cuando se han asomado a la puerta del salón y han visto sus regalos, es un poco menos navidad.

Claro, que cuando yo era pequeña, en Nochebuena tambien había turrones de Casa Mira elegidos cuidadosamente por mi abuelo, una ánguila de mazapán gigante que le mandaba algún cliente y que me parecía como un Dios hindú, había villancicos y autos de Navidad preparados con mi hermana y mi prima Sonia para ganarnos el aguinaldo en billetes de mil pesetas recién hechos en la máquina de hacer dinero que mi abuelo decía esconder en su despacho, había espumillón y adornos a largo del interminable pasillo de casa de mis abuelos, y las cenas siempre terminaban con una deliciosa sopa de almendras que sabía mucho mas dulce cuando la tomaba sentada a la derecha de mi abuelo. Y en Navidad venía la familia de Sevilla y cantábamos canciones de Los Payasos de la tele, preparábamos coreografias de musicales con mis primos grabadas en Super 8, mi abuelo Paco recitaba poemas hasta hacernos saltar las lágrimas y mi primo Dani se dormía en el sofá justo antes de que sacáramos el Trivial. 

Anoche estuvimos recuperando algunas de esas escenas en películas chisporroteantes pasadas a DVD y otras proyectadas directamente desde el aparato "antiguo" por Alex, y, claro, ahora que las muñecas de Famosa ya no se dirigen al portal, que Bob Esponja desfila en la Cabalgata de Reyes, que muchos de los queremos no vuelven a casa por Navidad, que la chispa de la vida brilla un poquito menos, ahora que no están mis abuelos, que la sopa de almendras sabe menos dulce, que no ponen "Que bello es vivir" ni cantamos con Los Payasos de la tele, ahora que los niños prefieren el ipad a montar espectaculos musicales, la Navidad se nos ha quedado un poquito descafeinada. Moderna, pero descafeinada.

Mañana sin falta me compro "Que bello es vivir" en la FNAC y siento a mis tres tesoros en el sofá para una inyección de espiritu navideño que mantenga viva la llama. Feliz Navidad


jueves, noviembre 28

Fases

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Últimamente, a Nico le ha dado por hablar de la muerte, creo que es una fase típica a esta edad y recomiendan tratar el tema con toda normalidad, recuerdo que Alex también pasó por ella, pero, la verdad, es un poco deprimente hablar de la muerte con mi ratón de 4 años.
  • Mami, te quiero mucho…. menos cuando te mueres
  • Hombre, de momento no tengo pensado morirme mi amor, pero cuando me muera ¿ya no me vas a querer?
  • No, porque ya no te voy a ver más
Lo tiene claro mi enano, el muerto al hoyo y el vivo al bollo…
  • Hijo, pero aunque no me veas, me puedes seguir queriendo y acordándote de mí como yo me acuerdo de mis abuelitos
  • Es un rollo lo de morirse, mami
  • ¿Estás preocupado, quieres hablar?
  • Si…. Es que mira mami, yo no quiero que te mueras, ni Daddy, ni Abu… Pero es que nos hacemos viejecitos y nos morimos
  • Bueno, mi amor, pero a lo mejor falta mucho tiempo,  no hay que preocuparse ahora. Lo importante es disfrutar cada día y vivir muchas cosas bonitas y aprovechar el tiempo que tenemos juntos
  • Pero me preocupo porque si nos morimos, entonces ya no podemos sobrevivir ninguno
Efectivamente, el concepto lo tiene asumido.
  • Yo no me quiero morir, no quiero dejar de verte mami
  • Pero , ¿sabes una cosa?. Cuando nos morimos, vamos al cielo y allí estaremos todos juntos otra vez
Esto parece que le ha gustado más. Se le han iluminado los ojitos.
  • Entonces le voy a decir a mi amigo Álvaro que nos vemos en el cielo porque quiero jugar con las nubes y hacer un muñeco de nieve de nube con él…. Eso va a molar mucho, mami.
  • Si, mi amor, eso mola mucho…

No puedo imaginar siquiera la vida sin ti, mi tesoro. Si tú faltaras, el mundo giraría en una órbita sin sentido,  el paisaje se volvería blanco y negro, no como el blanco y negro lleno de medios tonos y claroscuros de las películas de Capra, sino un blanco y negro absoluto, sin matices, sin detalles, sin escalas, sin luces, ni sombras, ni brillos…. No concibo un mundo en el que no resuene tu risa por cada esquina, en el que tu voz no llene el silencio de los pasillos y las habitaciones, un mundo sin tus preguntas cada dos minutos, sin tus explicaciones profundas, sin tus manitas sobre mi cara, sin los luceros traviesos que se te pegan a los ojos cuando te ríes, sin tus abrazos de osito.

Ay, Nico, te propongo un trato, no hablemos más de la muerte, que ya sé que es una fase natural de tu proceso de maduración pero me da un bajón que no te lo puedo ni explicar, hablemos solo de planes chulos, vamos a comernos a besos, a jugar hasta cansarnos, a bebernos la vida a tragos grandes, vamos a cogernos de la mano todos y a explorar montañas, pueblos y mares, a crear experiencias mágicas que llenen más de una vida, leamos juntos cuentos maravillosos, llenemos cada día de risas, hagamos castillos de arena en mil playas por descubrir, escribamos muchas cartas a los Reyes Magos para que nos dure siempre la ilusión de la infancia, achuchémonos cada noche en un abrazo apretado, querámonos hasta el infinito y más allá y luego Dios dirá. 

La vida es un regalo, Nico, un ratito corto en un espacio cambiante con nubosidad variable, en el que vosotros sois los rayos del sol. Vamos a vivir a tope cada día juntos, sin pensar en cuantos nos quedarán hasta que nos encontremos todos de nuevo haciendo muñecos de nieve de nube en el cielo.


viernes, noviembre 1

DIEZ AÑOS DE VIDA

Hace diez años (madre mia, diez años ya) llegábamos a Kiev tirando con mucha fuerza de un hilo rojo que parecía interminable, con nuestros maletones color esperanza rebosando miedos, incertidumbres, ilusiones, papeles, amor sin freno. Llegamos a un Kiev gris y frío con el diccionario de ruso en una mano, con cincuenta palabras aprendidas y sin el manual de instrucciones de padres primerizos (aunque de la mano de mis padres, manual con patas de padres ejemplares). 

Recuerdo el apartamento, las caras de nuestros "cuidadores", la angustia infinita de la primera noche, los nervios en el estomago, las conversaciones un tanto intrascendentes en la cena para no hablar de los miedos y los nervios, la noche en vela. 

Recuerdo la visita al Centro de Adopciones, las carpetas llenas de fichas, la prepotencia de los funcionarios, el ramo de flores para la directora del centro, las docenas de familias en la sala de espera como si fueran a pasar a ver al médico o a renovar el carnet de identidad pero sabiendo que detrás de aquellas puertas, en aquellos archivadores polvorientos, estaban todas las esperanzas e ilusiones concentradas en años de espera, de burocracia, de confiar en el destino, en Dios, en la ayuda de desconocidos que a través del bendito internet te tendían una mano y te alumbraban el camino para dar el siguiente paso. Y todos los pasos llevaban a aquella pequeñísima sala de espera llena de casi-padres, de familias de diversas nacionalidades a punto de nacer o de completarse, a esa sala llena de murmullos, de angustia y de sueños.

Recuerdo unos dias despues el viaje a Odessa (¡¡como para olvidarlo!!) y, por fin, recuerdo la cara de mi hijo en el segundo en que la vida nos cambió para siempre y para mejor. Han pasado diez años, pero aunque pasen cien, nunca podré olvidar la cara de mi hijo, que aún no era mi hijo, en el momento que me miró por primera vez.

Hace diez años conocimos a este pequeño gran hombre que llena de luz cada segundo de cada día. ¡Que poquito has cambiado, cosaco!. Sigues siendo ese niño tierno, confiado, divertido, inquieto, curioso y alocado que eras cuando te conocimos. Y, sin embargo, ya casi eres un hombre. 

Me has preguntado alguna vez, ahora que te gusta tanto buscar palabras en el diccionario, que es es adoptar. Adoptar, hijo, es abrirle tu corazón a alguien que no es de tu sangre y dejar que te lo robe por completo, que te lo llene de ternura, que ponga tu vida boca abajo y se convierta en una parte de ti. Es un poco como lo que dice el zorro de El Principito (que espero algun día leerás tu solo), cuando domesticas a alguien, cuando lo adoptas, tienes necesidad de esa persona para siempre, siempre seremos especiales el uno para el otro. Adoptar, mi amor, es comprometerse a amar y cuidar a alguien el resto de tu vida. Tú nos adoptaste, nos hiciste especiales para tí y distintos a todos. Tú nos diste esta vida de sobresaltos y alegrías que es criar a un hijo, y nosostros te vamos a amar y cuidar para siempre. No sólo la sangre ata, ata el amor, y tu padre y yo os queremos más de lo que nunca os podréis imaginar.

Hace diez años aterrizamos en Kiev esperando que la vida nos hiciera un regalo. No podíamos haber sido más afortunados.


domingo, octubre 13

LA VIDA ES UN REGALO

María de Villota era una mujer llena de luz y de fuerza, una mujer valiente y coqueta, luchadora, tenaz, simpática, brillante. Alimentada por la gasolina de los sueños y propulsada por el motor del esfuerzo, María llegó donde ninguna mujer había llegado nunca, a ese territorio vedado hasta entonces para el que se nos suponía frágiles, lentas, pero más allá de triunfos de género, María demostró que no hay límites para los sueños, que con determinación, pasión, constancia, sudor y lágrimas se pueden conquistar las metas más altas. María estaba hecha de caramelo por fuera y de acero por dentro.

Y cuando el destino puso en su camino aquel camión abierto, aquel amasijo de hierros, aquel flirteo con la muerte, María sacó todo lo que llevaba dentro y demostró, por si alguien tenía dudas, que estaba dispuesta a pelear hasta el ultimo aliento. María perdió mucho en aquel accidente pero ni las operaciones, ni la frustración, ni las secuelas consiguieron borrarle la sonrisa. Renació más fuerte, llena de planes, de optimismo, de nuevos sueños. María descubrió que la vida es un regalo, que cada día cuenta, que la belleza está en las cosas pequeñas, que no se trata de ver sino de aprender a mirar. 

No se por qué extraña razón, Dios quiso salvarla de aquel horrible accidente para llevársela poco despues y sin aviso previo. Quizá quería que María dejara su lección de vida, que predicara con su ejemplo, que iluminara un poco más el mundo con esa sonrisa suya, con su fuerza.

Seguro que el cielo está lleno de coches con alas para que Maria los conduzca con su eterna sonrisa y con su estrella de la suerte que, por desgracia, ha sido una estrella fugaz.

La vida es un ratito, la vida es un regalo.



sábado, septiembre 28

CUANDO NO HAY PALABRAS

Se llamaba Asunta. Tenía 12 años. Era buena estudiante y tenía muchos amigos. Le apasionaba la música. Y escribir sobre misterios en ingles en su blog. Tenía los ojos rasgados pero era más compostelana que la Tuna. Sus padres la adoptaron en China hacía más de 11 años. Once años de biberones, de pañales cambiados, de noches en vela, de catarros, de recitales de música, de deberes y examenes, de fiestas de cumpleaños, de vacaciones, de cuentos antes de acostarse, de risas, de broncas, de fines de semana en familia, de besos....

Asunta murió el sábado, sedada, atada y asfixiada. Piensa la policia que fueron los padres, los mismos que la abrazaron por primera vez con nueve meses en un orfanato de China despues de quien sabe cuantos meses de espera, de desespero y de trámites. 

Matar a un niño es probablemente el crimen más horrible que existe, es matar la inocencia, la posibilidad de futuro. Matar a un hijo es un crimen inconcebible, incluso cuando es fruto de una momento de enajenación, de desesperación, de descuido, de un instante de locura al que puede seguir una eternidad de desconsuelo y arrepentimiento. Cuando es parte de un plan meditado y calculado escapa completamente de mi capacidad de comprensión.

¿Es más o menos grave el crimen cuando se trata de un hijo adoptado?. Por supuesto que no. Un hijo es el que crías y no el que pares, hay lazos de amor que van mucho más allá de los rasgos y la sangre. Un hijo adoptado es siempre un hijo soñado, esperado, deseado, amado en la distancia mucho antes de su llegada. Un hijo adoptado es un hijo, sin etiquetas ni calificativos y tan horrible e infame es el crimen de José Bretón como el de los padres de Asunta, si finalmente se confirma su autoría. Matar a un hijo es asesinarnos a nosotros mismos porque es imposible que uno pueda vivir con esa culpa.

Pero los padres adoptivos tenemos una responsabilidad añadida, con los miles de niños que dejamos atrás en los orfanatos esperando una oportunidad, una familia, un futuro más brillante, con los miles de personas que van un paso por detrás de nosostros en el largo y tortuoso camino de la adopción, con los que aún están tirando del hilo rojo que les une a sus hijos del corazón, con los que siguen soñando, esperando, imaginando ese hijo desado que no llega nunca, que cada vez vez parece más lejano. Tenemos la responsabilidad añadida de presentar los informes de seguimiento, de responder a las peticiones de información de las administraciones, de cumplir con los compromisos adquiridos para garantizar que los procesos sigan abiertos, que los paises que entregan a sus niños con la esperanza de un futuro mejor confíen en la capacidad de las familias adoptantes para hacer lo mejor para sus hijos. Tenemos la responsabilidad de cumplir con lo prometido a las autoridades y a nuestros hijos.  Porque nuestros actos tienen siempre, justa o injustamente, un efecto sobre los que vienen detrás. 

Pequeña Asunta, espero que no fuera la cara de tus padres convertidos en tus verdugos lo último que viste antes de morir. Descansa en paz.











martes, septiembre 24

PELIGROS

Yo creo que algo estamos haciendo mal y vamos a tener que revisar nuestro comportamiento delante de los niños. Ayer, despues de un laaaargo día en la oficina encontré un ratito antes de la cena para jugar con mi hija, quería jugar a mamás y papás, asi que montó toda una casa en su cuarto, con cocina, salon, telefono y todos los detalles y decidimos que yo sería la hija y ella la mamá. Me pareció una oportunidad idónea para enseñarle lo duro que es a veces ser mamá y como los niños pueden sacarte de tus casillas sin casi intentarlo, quería que viera que cuando se pone a llorar sin motivo o desobedece, no es agradable y ver como reaccionaba. En fin, trabajar un poco el role play, la empatía y la resolución de problemas.  

Y en eso estábamos cuando entrí mi hijo mayor, que acababa de terminar sus deberes. Quiso unirse al juego y hacer él de papá. 

- Voy a hacer la cena - dijo mi niño, muy en su papel
- Muy bien. Red or white, dear? - contestó mi hijo interpretando a su padre
- Viña Esmeralda, cariño
-  Y ahora hija, a cenar y a la cama que vamos a ver "Anatomia de Grey" en Divinity

Lo peor es que esto es real como la vida misma....

No recuerdo yo estos dialogos en mis juegos de mamás y papás, y eso que mis padres tambien se bebían alguna copa de vino.... Aunque si recuerdo usar todo tipo de lapices, palitos y cigarrillos de chocolate para hacer que fumaba como hacían mis padres y casi todos sus amigos entonces....

Esto es como cuando vamos a Carrefour y oigo a mi hijo gritarme de pasillo a pasillo

- Mami, ¿¿¿que te cojo: Viñas del Vero o Protos?????.

Asi que no estoy segura de si estamos siendo un buen ejemplo, igual lo tenemos que revisar. No se si llevármelos a la vendimia para darles el toque cultural o apuntarme a Alcohólicos Anonimos......

miércoles, agosto 7

HASTA EL CIELO Y DE VUELTA


Mi querida princesa, mi hija del alma, después de Alex dudaba de si me cabría más amor en el corazón, y de pronto llegaste tú, niña preciosa, pequeño tesoro, y nos revolucionaste el alma, con tus ojos divinos, con tu carita de manzana, con tu genio kazajo y con tu risa de agua, nos encendiste nuevos luceros en el alma, nuestros corazones se hicieron más grandes para albergar todo el amor que nos brindabas, toda la ternura que nos explotaba por dentro al tenerte en los brazos, mi “enajita” pequeña.
 
Y mi corazón sigue creciendo cada día, con cada risa, con cada enfado, con cada abrazo, con cada grito, con cada beso,  con cada palabra, con cada año.

Te quiero hasta el cielo y de vuelta, hasta el infinito y más allá, mi vida, con un amor que no entiende de rasgos, de fronteras ni de tiempo.

Feliz cumpleaños, hija, te deseamos un año lleno de magia, de arte, de sorpresas (todas buenas), de amigos, de risas.... 

Crece despacito, mi amor, no te hagas mayor de golpe, quedate pequeña un poco mas, para que sigas cabiendo en mis brazos, para que podamos seguir dándote refugio, crece a poquitos, mi vida, no te me hagas mayor de pronto, que tu infancia nos llena la vida de alegria. 

viernes, julio 26

E.T.

Hay un ser extraño en la casa, una presencia, no sabemos de donde ha salido, ni cuanto tiempo se quedará entre nosotros, aún estamos evaluando su nivel de peligrosidad, hacemos pequeños reconocimientos, midiendo bien las distancias, evitando el enfrentamiento directo, apartando a los pequeños del peligro siempre que podemos. 

Este ser tiene las piernas largas, desproporcionadamente largas para su cuerpo, crece un poco más cada día y le está creciendo pelo por todas partes, come cantidades ingentes de comida y le ha cogido afición a la Coca-Cola, sus ojos son brillantes y despiertos, lo ven todo y todo lo controlan y tiene un oído extremadamente desarrollado, capaz de captar hasta  el más leve susurro, sobre todo, aquello que no quieres que oiga, pero, a la vez, su sentido del oido es selectivo y parece que en numerosas ocasiones es incapaz de captar nuestra frecuencia  o de entender lo que decimos. Su voz cambia de tono sin aviso, a veces es grave y sonora y otras sube a niveles de agudos que podrían destruir las fabricas de cristal de Bohemia, es evidente que es incapaz de regular su propio volumen aunque eso delate su presencia. A veces, desaparece por completo, oculto en su guarida, pero sabemos que está ahí.

Su temperamento tambien es cambiante, a veces se deja acariciar sin problema, puede ser tieno y juguetón, otras te asalta por sorpresa y no puedes evitar que te coma a besos, de vez en cuando ataca cuando menos te lo esperas, sacando las uñas y profiriendo rugidos aterradores que te dejan clavado en el suelo o emite ruidosos gemidos ante cualquier contratiempo. Si le hablas despacio, se deja acariciar y te hace sentir una falsa sensación de seguridad, hasta que llega el siguiente ataque, hasta que le ves alejarse marcando claramente su territorio, intentando demostrar quien manda aqui. 

A veces, le espío mientras duerme, contemplo su respiración relajada, sus manos largas, su cuerpo desgarbado de cachorro, su cara radiante, parece tan pacífico, tan tierno, tan mío..... Y otras me pregunto quien es este ser extraño, con este comportamiento errático, que se me escapa entre las manos un poco más cada día,  hasta que decida que esta guarida se le ha quedado pequeña y quiera probar esas alas que le están creciendo día a día.

¿Quien es este ser cuya estrategia se basa en confundirnos,  en agotarnos, en ponernos a prueba, en querernos con pasión para luego castigarnos con su irónica indiferencia...?

Estoy tan confundida con este ser que se nos ha colado en casa que lo he estado investigando en internet... Creo que ya se lo que es, todas las señales coinciden.... Preparémonos, ¡¡¡¡ estamos claramente ante un preadolescente !!!!!!!

domingo, julio 21

VEJEZ

Queridos hijos, por favor y mientras lo podáis evitar, cuando me haga mayor, no me llevéis a un aparcadero de almas, a una guarderia de viejos, no me convirtáis en una cita de sábado, en una obligación y un esfuerzo,  no dejéis que me cuiden extraños, por muy amables que sean, que te hablan como si fueras un niño de 4 años, que te anulan la voluntad y te vigilan hasta los sueños,  no permitáis que de besos a una muñeca como una niña cuajada de arrugas, que grite al aire desde una silla con ancla al pasado, que pase las horas muertas mirando hacia al ascensor esperando una visita que rompa la rutina de los zumos, el cambio de pañales, la medicina y el sueño.

Si un día se me empiezan a olvidar las cosas no me dejéis en una habitación pequeña con post it pegados en fotos y objetos, no me habléis alto para explicarme las cosas y susurréis al hablar de mi entre vosotros, no dejéis que me pierda en una maraña de caras y de recuerdos, si véis que me marcho al pasado y no vuelvo, atadme con hilo de caña, sujetadme con fuerza del pelo, buscadme entre las esquinas de mi patio de colegio, en mis recuerdos de niña, bajo las caracolas de mi playa de pequeña, buscadme bien, estaré escondida en los brazos de mis abuelos, no dejéis nunca que confunda vuestras caras, que olvide vuestros besos, que vuestra luz, la única que ilumina el mundo, se apague en el fondo de mi cerebro.

Se que quizá algún día no os quede más remedio y confío en que sabréis decidir lo mejor, pero si podemos elegir,  cuando nos volvamos viejos, plantadnos junto al laurel del jardín, mirando hacia las estrellas, regadnos con algún beso, abonadnos con cientos de abrazos y con el cariño de algún nieto, dejad que nos cojamos las manos, mantenednos cerca, dejadnos ser parte aún de vuestras vidas. Prometemos quejarnos poco.  Cuando se cambien las tornas, recordad los miles de noches que pasamos abrazados, los miles de pañales cambiados, las noches de fiebre que pasamos en vela, las risas cómplices, las vacaciones, lo que consuela un abrazo despues de una caída y una mano tendida cuando tienes miedo de algo, recordad que os hemos querido más de lo imaginable, que sois todo lo que tenemos en la vida.

Ojalá esa vejez infame que te convierte de nuevo en un niño grotesco tarde mucho en llegar, ojalá veamos crecer a vuestros hijos, ojalá la enfermedad nos perdone, ojalá podamos elegir, vosotros y nosotros, nuestro destino, ojalá nunca tengamos que decidir hacer lo único que uno puede hacer sabiendo que es lo que nunca debería haber hecho. 

Y si algún día tenéis que hacerlo, si no os queda otro remedio, si no podéis cuidarme en casa, si no se puede hacer nada más, prometo que os querré igual, que os lo perdonaré todo, se que me cuidarán bien, y allí me iré a depender de la amabilidad de los extraños,  pero con el poco aliento y sentido que me quede espero poder escapar de noche como una vieja india Navaja a morir entre los árboles sin hacer un ruido y sin molestar a nadie.