domingo, febrero 10

A FALTA DE SUPER NANNY (1)

A falta de Super Nanny, (qué bien nos vendría en algunos momentos), el otro día fuimos a un "taller de padres" para aprender técnicas y herramientas que nos ayuden a lidiar con el día a día de criar tres personitas maravillosas, cada uno con sus experiencias, necesidades y problemáticas diferentes, todos demandando nuestro escaso tiempo y atención personalizada.

Aprendimos cuatro reglas básicas, cuatro cosas aparentemente sencillas y de sentido común, que toda persona debería aplicar en su vida diaria, aunque no tenga hijos. Pero, qué dificil es a veces....

Consejo 1: Adapta tus expectativas. 

Los hijos (las personas) son como son y no como tú quieres que sean. Esto no significa que no debas ayudarles a sacar lo mejor de si mismos, que no debas animarles a esforzarse, a crecer como personas, a empujar los limites. Pero por mucho que tu máxima ilusión en la vida sea que tu hijo sea médico o astronauta, quizá él prefiera ser entrenador de delfines o pintor. No se trata de bajar el nivel, de permitir la mediocridad o la ley del minimo esfuerzo sino de no poner a tu hijo la presión de tener que cumplir y superar las expectativas que tú tienes de lo que debería ser en la vida. Se trata de que el centro sea él y de ajustar el resto para conseguir realizar todo su potencial y no de forzarle a pasar por un aro que sólo puede generar frustraciones y tensiones a padres e hijos.

Cuando Alex tenía dos años, el colegio al que iba en ese momento nos dijo (el segundo dia de clase) que no cumplía los objetivos curriculares. A fecha de hoy desconozco cual son los objetivos curriculares que debe cumplir un niño de 2 años el segundo dia de clase, pero tuvimos claro que la politica de ese colegio era que o cumples las expectativas y encajas en el molde o mejor te vas. Evidentemente, nos fuimos.

Pero, a veces, como  padres, nos cuesta adaptar las expectativas, queremos que nuestros hijos sean felices, que todos sean iguales,  y para ello pensamos que tienen que comportarse según un patrón que marcamos aunque no encajen en él, aunque forzándoles nosotros mismos les generemos infelicidad. ¿Cuantas veces al dia usamos el "porque yo lo digo", "porque es asi y punto", "no ves lo bien que lo hace tu hermano"...?.

Consejo 2: Elige tus batallas

Hay mañanas en las que llego a la oficina como si viniera de la batalla de Trafalgar, habiendo luchado en mil frentes: recoge, vistete, desayuna, deja tu hermano en paz, ven que te peino, apagad las luces, pero por que no preparáis las cosas por la noche, te has mirado los zapatos, no te has lavado los dientes, ahora no podemos buscar el juguete, levantate del suelo que se mancha el uniforme, corred, que perdemos el autobus, abrochate el abrigo, has cruzado sin mirar....... Y además, estamos en minoria, ¡¡ellos son mas que nosotros!!

Y noches en la que me acuesto con la sensación de no haber hecho nada mas que gritar o regañar (creo que no es eso exactamente lo que llaman pasar "tiempo de calidad" con los niños).

No todo puede ser una lucha, hay cosas importantes y otras que no lo son tanto, que irán aprendiendo o mejorando con el tiempo, hay batallas que luchar y otras en las que una retirada a tiempo te permite volver a intentarlo otro día, cuando las condiciones sean más favorables.

Es mejor concentrarse en mejorar una cosa que intentarlo con veinte  a la vez. Sentido común, funciona tambien con tu pareja o en el trabajo. No hay cuerpo que aguante la lucha en mil frentes abiertos.

domingo, febrero 3

MALA NOCHE

A Nico le han caído tres (exactamente tres) pestañas del techo durante la noche y le han entrado en un ojo. Parece ser que por eso se ha despertado dando gritos a las 6 de la mañana y con un ojito pegado.

- Que te ha pasado qué...? - le pregunto aún adormilada
- Tres pestañas malas, me han caído del techo, mami, y se han metido en mi ojo.... ¡Sacámelas!
- ¿Del techo, hijo?- continúo mientras le soplo con cuidado en el ojo
- Mis pestañas son malas y tontas, no las quiero...

¡Pobrecito mio, que nochecita ha pasado!, a eso de las dos el muñeco alienígena con el que dormía le atacó y le metió malos sueños en la cabeza, de lo cual tambien fui informada a gritos, por eso tuvimos que hacer una intervención de rescate para buscarle entre las sabanas donde se había escondido y sacarle de la habitación para que no le siguiera atacando con malos sueños. Y es que a quien se le ocurre dormir con un muñeco tan tieso y tan feo pudiendo tener un osito de peluche como toda la vida!!. Y después el ataque de las pestañas malvadas. De verdad que hay noches en las más convendría quedarse despierto viendo la teletienda que dormir a ratitos y entre sobresaltos.

Despues de limpiar las pestañas asesinas, he intentado que volviera a dormirse un ratito, pero no ha habido forma.

- Le he preguntado a la tripa y quiere desayunar ahora porque ayer no cené mucho - me ha informado

Pues nada, hijo, vamos a desayunar tu tripa, tú y yo..... Total, solo faltan 10 minutos para que suene el despertador.....

domingo, enero 6

WOMAN POWER

Al parecer, mi hija le preguntó a su abuela el otro día si ser madre es trabajar. Desde que Katie ha aprendido a leer, se le ocurren las preguntas más insospechadas. 

- Si, claro, ser madre es trabajar porque hay que cuidar de los niños y hacer muchas cosas en la casa... Pero tambien hay madres que trabajan fuera de casa, en la oficina, en un hospital... como mami, que es madre pero tambien trabaja.
- Bueno, mami es un poquito más trabajadora que madre. Porque trabaja mucho, tambien algun día de vacaciones y eso

¡Chúpate esa!. Igual a mi jefe le encanta la respuesta, yo me quedé un poco preocupada. Mi madre dice que no había maldad ni tristeza en sus palabras, que lo decía casi con orgullo. 

Supongo que todas las madres trabajadoras nos enfrentamos a este momento en que tus hijos se preguntan que es eso de trabajar y por qué no podemos dedicarles todo nuestro tiempo. La primera respuesta, eso de que hay que trabajar para ganar dinero y poder comprar cosas, ir de vacaciones, tener una casa... es fácil de explicar y de entender, pero yo no quiero que mis hijos piensen que trabajar es sólo un sacrificio, una obligación, y que el único objetivo es el dinero, quiero que sepan que si les robo a veces tanto tiempo es para hacer algo que me hace también feliz, que me completa.

Quiero que aprendan que se puede trabajar en algo que te apasione, que hay vocaciones que dan sentido a tu vida, que hay trabajos en los que no se gana mucho dinero pero que compensan porque te llenan el corazón, porque ayudas a los demás o porque te dejan expresar todo lo que llevas dentro, que uno puede emprender un proyecto de cero, jugárselo todo, realizar un sueño, construir algo que dure o formar parte de un equipo, de una visión, aprender y aportar cada dia algo nuevo, levantarse de la cama porque te gusta lo que haces, porque te divierte, porque surgen nuevos desafíos y por el simple placer de hacer algo bien, de ver hasta donde puedes llegar. Lo ideal es que esto te de dinero, si puede ser mucho dinero, aún mejor,  pero me gustaría que aprendieran de mi que cuando te gusta lo que haces,  cuando te involucras, cuando le pones pasión, eres mucho más feliz que cuando haces lo que sea sólo por dinero. 

Según están las cosas, la vida decidirá si se ven obligados a hacer algo que no les guste para ganarse la vida; espero que tengan al menos las mismas oportunidades que tuvimos nosotros, pero, como filosofía, preferiría que aprendieran a desarrollar sus talentos, a comprometerse con sus proyectos, a crecer como personas a través de lo que hagan en la vida antes que tener como meta ser "famoso" o tener mucho dinero.

Y me gustaría que Katie aprendiera que hay opciones, que la decisión es suya, que puedes dedicarte solo a tus hijos pero que se puede ser madre y trabajadora, y que eso te permite además ser independiente y valerte por tí misma. 

Unos días después, cenando en un restaurante, estábamos hablando de los estudios de Alex y de que quería ser de mayor. 

- Pues yo no quiero trabajar de mayor - dijo Katie muy decidida
- ¿No?,- pregunté yo. Katie siempre ha dicho que quiere ser artista, le apasiona la pintura - ¿ya no quieres ser artista, ni bailarina, ni astronauta, ni medico...?
- No. Quiero estar en casa sin hacer nada.
- Que vaga, Katie. ¿y entonces, qué vas a hacer?.  Si no trabajas, ni haces nada, tendrás que encontrar un hombre con mucho dinero que se quiera casar contigo.

Pausa dramática. 

Mi hija es muy inteligente, lo está procesando, pienso. Se ha dado cuenta de la ironía de lo que he dicho y está interiorizando que eso no es una opción para una mujer inteligente, guerrera y llena de talento como es ella, que ella no necesita ningún hombre que la mantenga. Lo veo en sus ojos.

Y, por fin:

- ¿Y eso donde se encuentra,  mami?. Porque me parece no hay muchos libres. 

¡Katie, hija, tenemos que hablar!. ¿Es pronto para hablarle de feminismo y woman power....?

martes, enero 1

PROPOSITOS DE AÑO NUEVO


Mis queridos hijos, mis niños del alma, el Año Nuevo es momento de resoluciones y buenos propósitos, de nuevos proyectos, por eso, cariños mios, permitidme que os sugiera algunos propósitos que harían la vida en familia mucho más agradable (por lo menos para vuestro amantes padres) y que os garantizarán llegar a la mayoría de edad sin grandes incidentes (como por ejemplo que una de estas mañanas os lance un zapato a la cabeza con todas mis fuerzas, aunque la verdad, a esas horas, tampoco son muchas, o que os mandemos a dormir al jardín una noche de invierno de esas que estáis "moviditos"...). Estos son los buenos propósitos que os propongo:

1. No os volveréis a despertar bajo ningún concepto antes de las siete de la mañana los fines de semana y fiestas de guardar.

2. Aprenderéis a cerrar las puertas sin dar portazos.

3. Cuando os levantéis, despues siempre de las 7, cerraréis (sin dar portazo) la puerta del pasillo para evitar que el gato practique su deporte favorito, el salto con pertiga cogiendo carrerilla pasillo arriba, saltando a gran velocidad sobre el colchón y aterrizando con todo su peso encima de la tripa de mami o las partes nobles de daddy, anulando cualquier posibilidad de dormir un poquito mas

4. Aunque ya se que no venís equipados con control de volumen (ni con botón de apagado) y que vuestras pilas, más que alcalinas, debe ser nucleares, controlaréis el tono de voz de manera que los vecinos de la urbanización de enfrente no se sientan obligados a ser parte de nuestras conversaciones y discusiones. 

5. Cuando os pedimos que hagaís algo, (sobre todo tratándose de instrucciones sencillas como ven, vístete o lávate los dientes ) lo haréis a la primera, sin necesidad de que tengamos que repetirlo 18 veces en un tono de voz creciente hasta llegar al paroxismo.  De la misma manera, si os pedimos que dejéis de hacer algo, pararéis de inmediato o, a ser posible, siempre antes de llegar al borde del acantilado, antes de cortaros vuestro dedo o el de vuestro hermano/a con el cuchillo, antes de estamparos contra el muro, arrojar al vacio el ipad, espachurrar a vuestro hermano/a, o de lanzaros a la piscina sin mirar si hay agua...

6. Practicaréis la respuesta correcta ante cualquier explicación de vuestros padres que es: "Si, mami" o "Si, daddy", no ¿Por qué?, y desde luego nunca "eso sería en tus tiempos, mami"

7. No le contaréis a todas las personas que se crucen en nuestro camino, ni pregonaréis por el supermercado, cual es el vino o la cerveza favorita de mami y daddy, donde trabajamos, el nombre de nuestro gato, lo que hemos desayunado o de que color llevamos la ropa interior.

Y ahora, los más importantes:

8. Me perdonaréis los días que no tengo tiempo o paciencia para vosotros, que estoy ocupada con otra cosa, o me llevo trabajo a casa, incluso los que necesito ir a clases de baile a desfogarme un poquito, sabiendo que os quiero más que a nada en el mundo y que, aunque me encante mi trabajo y aunque a veces necesite un rato para mi, vosotros sois siempre lo más importante. Y para que sepa que me perdonáis, me seguiréis dando cien besos al día, veinte achuchones y como minimo, siempre, siempre, un beso y un abrazo ante de iros a dormir.

9. Mis chicos seguiréis pensando siempre que soy la más guapa del mundo aunque lleguéis a la adolescencia y todo lo que os cuento os parezca del siglo pasado (que lo es),  y mi niña, tú seguirás viéndome como un ejemplo a seguir aunque no te deje salir por la noche, no me gusten tus novios, o deje de encantarnos la misma ropa. De hecho, creo que deberías aprobar unánimamente la idea de Alex que, cuando sea mayor, quiere comprar una casa muy grande donde podamos vivir todos juntos para siempre, mami, daddy y cada uno de vosotros con vuestras parejas. Además, creo que piensa equiparla con spa y sillones masajeadores, y un estudio para daddy con una silla especial que lo mismo te trae una cerveza (Mahou cinco estrellas, por supuesto, lo tiene diseñado hasta el último detalle), que te da un masaje o te pone musica, asi que ¿que más se puede pedir?.

10. Y, por último, no dejaréis nunca de soñar, de reir, de imaginar que todo es posible, de buscar el lado positivo de las cosas, de creer en las hadas, en los milagros, en la bondad de la gente y, sobre todo, en vosotros mismos.

Feliz año nuevo, mis amores.

martes, diciembre 25

EL APAGON

Era la noche antes de Navidad y a través de la casa no se oía más ... que los gritos de mi tía y mi madre porque a las 8 de la tarde, su hermano no había salido aún de casa para reunirse con nosotros. 

Tras una hora intentando apartar a los niños de la tele y otra intentando hacer una foto de familia medio decente sin demasiada suerte, porque mira que es dificil que cinco personas miren al mismo sitio en el mismo momento, mis hijos, que cenan en horario europeo, habían devorado ya los aperitivos, especialmente el jamón serrano (mi hija será kazaja pero come jamón como si fuera del mismo centro de Jabugo) y amenzaban con comernos con una pata. La tercera botella del magnifico vino seleccionado por mi escocés (que será escocés pero bebe Ribera del Duero como si fuera del mismo centro de Quintanilla de Onésimo) mordía el polvo y entre copa y copa maldecíamos de los horarios sevillanos de mi tío, ya estamos como todos los años, si es que no puede ser, los niños se caen de sueño, vamos a cenar a las mil.... En fin, lo habitual en cualquier Nochebuena que se precie.

Por fin, a eso de las nueve y algo, mis tios y mis cuatro primos de Sevilla, altos como castillos, hacen su entrada triunfal, besos, abrazos, caja de Moet a cuestas, venga, vamos, a la mesa que los niños están muertos de hambre, ¡Alicia, sube la pava del sótano!, Sergio, mas vino, a ver Nico, aparta de en medio venga, id entrando... y justo en ese preciso momento, saltan los plomos y se va la luz.

Como saben aquellos que me conocen, soy de natural tranquilo y poco dada al drama y la exageración (ejem), pero mi última visión antes de la oscuridad más absoluta, fue la de mi hijo pequeño caminando hacia una puerta abierta, la que da a las escaleras del sótano, familiarmente conocidas como Despeñaperros (no se por qué, ya que canes y humanos se despeñan con la misma facilidad por ellas; de hecho, el último fue mi querido padre bajando un radiador, ¡para haberse matado!). En esa fracción de segundo y a pesar de mi conocida serenidad, todos mis instintos de mamá gallina afloraron y una voz (la mía) rasgó la oscuridad:

- ¡NICO, NICOOOOOOOO......!. ¿Donde está el niño?, ¡¡¡¡¡ Cuidado con Nico!!!!

Según descubrí luego, mi marido, rápido de reflejos y más cercano a la puerta que se abría hacia el abismo de Despeñaperros pegó rápidamente un portazo y la cerró, dejando eso sí a mi tía y mi primo en mitad de la susodicha escalera cargando una inmensa bandeja de pava y una caja de vino, en la negrura más negra y sin saber si subir o bajar, sin saber que pasaba con Nico y esperando verle rodar escaleras abajo en cualquier momento a juzgar por mis gritos que eran lo único que se oía, probablemente hasta en poblaciones aledañas. Sin embargo, en la oscuridad reinante, yo solo oí un golpe, sin saber donde estaba mi hijo, que todavía sube las escalera a gatito (o sea, a cuatro patas, por si acaso) y que es de natural aventurero, y sólo podía pensar en las escaleras asesinas y en mi niño precipitándose por ellas.

Los segundos parecían minutos, ni rastro del niño, no veía nada, nadie hablaba, extendí mis brazos en la oscuridad tratando de encontrarle, palpando el aire, de un lado para otro y llamándole: ¡ NICO, NICO!, Hijo, ¿donde estáaaaaaas????, con tan mala fortuna que Bruno, nuestro Golden Retriever, tan confundido y asustado como yo, sale disparado cruzándose entre mis piernas mientras yo trato de llegar a la puerta del sótano en busca de mi pequeño. Entre el ajustado vestido y los tacones, la maniobra es imposible, Bruno me hace un placaje que ni los Miami Dolphins, y salgo volando por encima del perro y caigo a cuatro patas, mientras sigo gritando: ¡¡¡¡¡Nico.... ayyyy, joder, joder......... Nico!!!!!!! y preguntándome por que nadie dice nada. Tirón en el abductor izquierdo, contractura de cervicales... ay, ay, ay... nada importa con tal de salvar a mi hijo.. Naomi Watts en "Lo imposible" no se puede ni comparar conmigo.... ¡¡¡¡¡NICOOOO!!!

Se hizo la luz. Luchando contra el miedo y la contractura me levanto del suelo. Mi familia entera me contempla anonadada, bueno, anonada y partiéndose el pecho de la risa, la verdad...

Y Nico, con su chupete fluorescente, que por alguna razón no vi brillar en la oscuridad, me mira sentadito en el sofá con cara de chiste. 

- Mami, ¿qué te pasa, mami?. Si yo estaba aquí sentadito....

¿¿¿¿¿¿¿Y por qué no lo has dicho desgraciado??????- pienso mientras le estrujo con todas mis fuerzas. Menos mal que en Cotos de Monterrey no hay tsunamis....

Pero es la noche antes de Navidad y estas son las anécdotas que uno recuerda con el paso de los años, como el dia que se nos cayó un trozo de la lampara de casa de mis abuelos dentro de la sopera del consomé, el año que algunos regalos de Navidad aparecieron detrás de una cortina pasado Reyes, o la Nochebuena  que descubrimos el Pictionary, asi que rescatamos a los exploradores de Despeñaperros, servimos la pava y nos sentamos por fin a cenar dando gracias por los que tenemos cerca y echando de menos siempre a los que hoy no están. 

Feliz Navidad.




domingo, diciembre 23

LO MEJOR DE LA NAVIDAD

Click to play this Smilebox greeting
Create your own greeting - Powered by Smilebox
Create a free digital greeting card

PROFECIA MAYA


Hay mañanas en que la mesa de desayuno se convierte en campo de batalla, en una lucha a muerte por el ultimo croissant, en un te quito lo que tienes en la mano aunque no se ni lo que es, en un concurso de gritos, en una pelea por ver quien termina antes con la paciencia del otro, fundamentalmente, con la mía. Uno chincha, otra llora, yo grito, el pequeño se despierta de mal genio con el jaleo y ya no hay quien haga carrera de él, y el otro vuelve a chinchar y la niña llora como si la estuvieran apuñalando y yo grito más, y empiezan los castigos: un día sin ipad, dos, tres… veinticinco… ¡¡¡¡¡¡no vas a tocar el ipad hasta que cumplas los 18!!!!!!!. 

Yo grito, Alex contesta, y me convierto en una hidra de siete cabezas (debo aclarar en mi defensa que, normalmente, en estos casos apenas me ha dado tiempo ni a servirme el café, y yo sin mi café de la mañana, no soy persona; soy más bien, hidra) , y mi santo aparece proyectando su voz de primer actor de la Royal Shakespeare por el pasillo, que le deben oir hasta en la urbanización de enfrente, y la oficina empieza a parecerme un oasis de paz de lo más apetecible, bendita oficina, mi despacho calentito, el silencio interrumpido solo por las teclas del ordenador, el cafecito de la máquina…….
¿Será la hiperactividad, falta de sueño, adolescencia prematura, un déficit de vitaminas….?

A estas alturas, ya hemos perdido totalmente el control de la situación. Somos adultos, deberíamos poder controlar la situación, poner un poco de sensatez, dirigimos equipos, empresas, ¿no vamos a ser capaces de controlar a tres niños…?. Pues, evidentemente, NO. Si hubiera un sistema de valoración del desempeño del puesto de madre de familia numerosa como el que tenemos Sephora, creo que este año suspendía en coraje managerial, adaptación al entorno cambiante y capacidad de trabajar bajo presión, vamos, que me quedo sin bonus de madre por el numerito de las mañanas. ¡¡Voy a ver si me busco un coach o vuelvo a hacer yoga, a ver si me tranquilizo!!

 Despues de separarles, vestirles, castigarles, besarles, perdonarles, y correr hasta la parada perdiendo los tacones y dando más voces que un sargento de marines, las aguas vuelven a su cauce, y, por fin, se suben al autobús del cole. Estamos como si nos hubiera pasado un camión por encima, listos para volvernos a la cama. Miro el reloj, las 8:15. Que día más largo……… Mira, casi nos hubiera venido bien que tuvieran razón los Mayas y se hubiera acabado el mundo….¡Menudo descanso!

miércoles, diciembre 19

CONVERSACIONES TRASCENDENTALES

-->
El otro día mis hijos aprendieron la palabra orfanato. De la forma más tonta. Estaba cantándole a Katie la canción de “Annie” en la cama, (Mañana, mañana, te espero…) y no se acordaba donde la habíamos oído.

-       En el teatro, ¿te acuerdas?, cuando vimos “Annie”.
-       ¿Annie, es la niña del pelo rojo rizado?
-       ¡Esa!
-       ¿La que tenía muchas hermanas y fregaban?
-       Bueno, no eran sus hermanas – metedura de pata. Mi niña es muy viva.
-       ¿Y qué eran? ¿Por qué vivían tantas niñas allí juntas?
-       Por que era un … orfanato.
-       ¿Que es un orfanato, mami?
-       Si, que es un orfanato?- pregunta también Alex que acaba de entrar
-       Es un sitio donde viven los niños que no tienen papás.  Mientras esperan una familia – añado para suavizar
-       ¿Donde vivía yo cuando mi otra mamá no me podía cuidar?, ¿ y donde vivía Katie?
-       Si, mi amor.
-       ¿Y por que no les pueden cuidar sus papás?
-       Pues a veces porque sus papás han muerto, o no se pueden ocupar de ellos por algo aunque los quieran mucho, mucho, mucho
-       ¿Y que pasa si tú te mueres, Mami?

Jolín con la conversación.

-       No te preocupes cariño, porque tenéis a Daddy, a Abu y Yayo, a la tía Belén… tenéis mucha gente que os quiere y os puede cuidar. Y os tenéis el uno al otro… Y además, ¡¡¡no tengo intención de morirme de momento!!!
-       Si, pero te puedes poner malita con una enfermedad grave y entonces te mueres…como cáncer por ejemplo – dice Alex

¿¿¿¿Orfanato y cáncer en la misma conversación??????. Me va a dar algo. Si lo sé, les leo un cuento, en vez de cantar.

-       Bueno, de momento no tengo ninguna enfermedad grave así que no os preocupéis y a dormir, pero ya sabéis que si os preocupa algo, podéis hablar con nosotros. Nosotros estamos aquí para cualquier cosa que necesitéis cariños.

-       ¿Cómo una Play Station?

Ese es mi Alex, de lo trascendental a lo trivial en 60 segundos. 

- Ni hablar de Play Station. Os quiero. ¡A dormir! 

Ya nos podemos ir preparando, la cosa no va a acabar aquí....Me pregunto cuantas conversaciones trascendentales nos esperan en un futuro no muy lejano.

lunes, diciembre 17

Sillas y mesas vacías

Hace unos días vi con mis hijos una película preciosa sobre como la ilusión de un niño es lo que hace que el mundo sea un lugar mejor, sobre como creer en las hadas, y en los duendes, y en Santa Claus, y en el Ratón Pérez permite que los sueños se cumplan, que las pesadillas y el desánimo y el miedo no dominen el mundo. Y hasta mi hijo mayor, que como San Manuel Bueno Mártir, quiere creer pero ya no sabe si cree, redobló su fé en Santa Claus y en los Reyes Magos porque la verdad, no va ser el culpable de que el miedo y la oscuridad se adueñen un poquito más del mundo.
Pero a veces, el miedo y la oscuridad hacen que creer en las hadas, en los sueños y en la Navidad sea muy difícil.
Santa Claus tendrá menos trabajo este año, porque en un pequeño pueblo de Connecticut  las cartas de  20 niños se han ido directas al buzón del cielo cuando un chaval solitario de 20 años, entrenado por sus padres para usar armas de fuego, se ha liado a tiros en un colegio trás matar a su propia madre.
A las 8 de la mañana, las cartillas de caligrafía se abrieron  sobre la palabra Muerte con M mayúscula y la palabra horror, si, niños, horror se escribe con hache.
Sobre los pupitres ensangrentados quedaron millones de sonrisas, cientos de sueños, algunas broncas de patio, 20 primeros besos, una astronauta, dos abogados, un arquitecto, una bailarina… La sangre corrió por los patios, llenó los recreos, los niños que se despidieron por la mañana con un beso, quizá medio dormidos aún, quizá pensando en la función de Navidad del colegio,  ya no volvieron. Sobre los pequeños cuerpos murió también la inocencia de los que a partir de ahora, cuando miren el mundo, verán el cañón de una escopeta, el miedo y el sinsentido más atroz del que es capaz el ser humano.
Mientas abrazo a mis hijos, sin posibilidad de conciliar el sueño, pienso en esos padres que contemplan camas vacías, que han dado ya su último abrazo,  en los muñecos huérfanos en las estanterías de los cuartos, en los dibujos que seguro cuelgan en las neveras, pienso en las coronas de adviento sobre las que han colgado crespones negros, en los regalos que quedarán bajo el árbol en la mañana de Navidad, en las caritas sonrientes congeladas para siempre en la foto del ultimo cumpleaños, de las vacaciones de hace unos meses, pienso en qué pensarán esos padres, esos abuelos y hermanos, esas familias destrozadas que han visto el infierno, que viven ya en el vacío más insoportable que puede vivir un padre. Y  abrazo a mis hijos un poco más fuerte. Y no duermo.
Son ya demasiadas masacres, cuantas veces más tendremos que ver como un perturbado con fácil acceso a las más sofisticadas y letales armas se lía a tiros en una hamburguesería, un campamento, un hospital, un cine… ¿Cómo se puede vivir en un mundo en el que no sabes si volverás a ver a tus hijos cuando se van al colegio..?.
Cualquier tragedia encoge el alma pero cuando un crio de 20 años asesina el futuro en el país delas oportunidades, en la supuesta tierra de los hombres libres y valientes, disparando sin sentido a niños en la escuela como si fueran muñecos de un video juego el mundo se convierte en un lugar mucho más oscuro, mas negro. Y da mucho más miedo.
Y mientras escribo estas líneas, 10 niñas han muerto en Afganistán por la explosión de una mina, cientos de niños siguen desaparecidos sin rastro de su paradero, millones de niños viven por debajo del umbral de la pobreza, sin acceso a agua potable, miles de niñas son obligadas a prostituirse, a veces por sus propias familias…..
De verdad que uno quiere seguir creyendo en Papá Noel, en la magia, en la grandeza del ser humano pero hay días en que el mundo te lo pone muy, pero que muy difícil…

Decíamos ayer

Decíamos ayer... y de eso hace dos años, que no es fácil nadar y guardar la ropa, trabajar y disfrutar de tus hijos, dar el 200% profesionalmente y no perderte las funciones del cole, los partidos, los deberes, los cuentos de la noche... que no es fácil ascender y progresar y pasar tiempo de calidad con la familia, aparcando el stress, las preocupaciones, la blackberry...

Mucho ha pasado en estos dos años: un cambio de trabajo, nuevas responsabilidades, varias visitas del Ratón Perez, dos fantásticos veranos, unos cuantos viajes a urgencias, normalmente en fin de semana y a altas horas de la madrugada, muchas risas, peleas continuas, la lucha de las mañanas, los madrugones de los domingos, la Copa de Europa y el Mundial con las caras pintadas de rojo y amarillo, gritando "España, España" y Alex y yo bailando en el jardín en mitad de la noche ondeando una bandera que mi pequeño cosaco siente muy suya, docenas de obras de arte pintadas por nuestra artista adornando cada rincón, muchas reuniones, tutorias en el colegio a horas que solo convienen a un profesor pero desde luego no a una madre trabajadora, Nico empezando en el cole de mayores, hablando por los codos, aprendiendo cada dia algo nuevo....

Alex, a sus 10 años está en plena pre-adolescencia (¡¡¡¡que pronto empieza ahora la edad del pavo!!!!), Katie está más guapa, más sensible y más artista cada día, no se le escapa nada a mi hija, y mi pequeño ratón, Nico,  está para darle mordiscos, pero dos años después, sigo sin encontrar la fórmula mágica, la receta de ese plato tan dificil de cocinar y tan apetecible que llaman conciliación.

Para mi que eso de conciliar es una leyenda urbana y quizá tenemos que ser realistas y darnos cuenta de que no podemos tenerlo todo; la vida está hecha de opciones, de elecciones y de compromisos.

Si uno tiene la suerte de trabajar en algo que le apasiona,  si consigues hacer que tus hijos se interesen por lo que haces (Katie sabe mas de maquillaje que yo y Alex inventa planes de marketing y nuevos productos para Sephora cada día) y logras dedicar al menos media hora al dia a hablar y jugar con tus hijos si los tienes (no cuenta la media que uno se pasa gritándoles por una cosa o por otra), otro media para tu pareja (repito lo dicho para los hijos), y tener un rato a la semana para hacer algo que te haga feliz y te relaje, la cosa no va mal.  Si lo consigues, la conciliación empieza a parecer más o menos posible.